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Guía de Sea Wolf: cómo funciona y cómo jugarlo bien

Las fases de cada sitio, cómo pensar los promedios, cómo repartir los 30 minutos y los errores que más puntos cuestan en Sea Wolf.

Actualizada el 1 de octubre de 2026. Se lee en 8 minutos.

Practicar Sea Wolf gratis

Sea Wolf es un juego de restricciones, no de biología. En cada uno de los 3 sitios eliges 3 microbios cuyos promedios caigan en los rangos pedidos, y se gana practicando el flujo y cuidando los 30 minutos.

Qué es y qué mide

Sea Wolf (también llamado Ocean Cleanup u Ocean Treatment) suele ser el segundo juego del Solve, después de Redrock. Dura unos 30 minutos y tiene 3 sitios del océano contaminados con plástico. En cada sitio armas un tratamiento con exactamente 3 microbios.

  • Promedios: cada microbio tiene 3 atributos numéricos (densidad, energía y tamaño, en escala de 1 a 10). El promedio de tus 3 microbios en cada atributo debe caer dentro del rango que pide el sitio.
  • Rasgos: cada sitio pide un rasgo deseado y prohíbe uno no deseado. Basta con que uno de tus 3 microbios tenga el rasgo deseado, y ninguno puede tener el no deseado.
  • No es biología: los nombres son etiquetas del juego. No necesitas saber nada de microbiología.

El puntaje no es público. Una de las guías describe que cada sitio parte en 100% y baja 20% por cada condición que no se cumple (un promedio fuera de rango, que falte el rasgo deseado o que aparezca el no deseado). Otras hablan de un puntaje ponderado. Tómalo como referencia, no como la fórmula oficial. Lo que repiten todas: cubrir todas las condiciones vale más que clavar una sola.

Las fases de cada sitio

Los 3 sitios repiten la misma mecánica, así que lo que aprendes en el primero lo reusas en los otros dos.

  1. Perfil. Lees los requisitos del sitio (3 rangos, un rasgo deseado y uno no deseado) y eliges exactamente 2 características para filtrar.
  2. Categorizar. Ves microbios de a uno y decides si sirven para el sitio actual, el siguiente o si los descartas.
  3. Armar el pool. Partes con 6 microbios. En 4 rondas te ofrecen 3 opciones y eliges 1, hasta tener 10. Ninguna opción es perfecta, y eso es a propósito.
  4. Tratamiento. De los 10, eliges los 3 finales: promedios dentro de todos los rangos, al menos uno con el rasgo deseado y ninguno con el no deseado.

Las fases 3 y 4 son las que más pesan en el resultado. Conviene despachar rápido las dos primeras y guardar tiempo para las otras.

Estrategia paso a paso

Piensa en portafolio: buscas el mejor conjunto de 3, no el microbio perfecto.

  • Perfil: elige las 2 características más restrictivas, no las más llamativas. Si un rango es angosto (por ejemplo, densidad de 6 a 8) o el rasgo no deseado eliminaría a muchos microbios, filtra por eso.
  • Categorizar: saca primero lo que claramente no sirve, pero no descartes de más. Necesitas variedad para poder balancear los promedios después.
  • Pool: en cada ronda pregúntate qué te falta. Si tu densidad ya está en el extremo alto del rango, elige el microbio que la baje, no el que la suba más.
  • Lleva los promedios sobre la marcha: un truco es pasar el rango de promedio a rango de suma (multiplicar por 3). Así comparas la suma de los 3 valores sin dividir. Por ejemplo, un promedio de 3 a 5 equivale a una suma de 9 a 15.
  • Tratamiento: si vigilaste los promedios, este paso toma un par de minutos. Antes de enviar, revisa las tres condiciones: promedios en rango, rasgo deseado presente y rasgo no deseado ausente.
  • Deja de optimizar a tiempo: un tratamiento razonable que cumple todo rinde más que uno “casi perfecto” que te quita tiempo del sitio 3.

Manejo del tiempo

El error más común es gastar demasiado en un solo sitio. Un sitio sin terminar puntúa mal, así que reparte los 30 minutos desde el principio. Una referencia de una guía:

Sitio Primeras veces (min) Con práctica (min)
Sitio 1 12 7
Sitio 2 9 7
Sitio 3 9 7
Colchón 0 9

El sitio 1 toma más porque ahí aprendes la mecánica. Si llegas a 11 o 12 minutos en un sitio y los promedios no calzan, envía tu mejor opción y avanza.

Errores comunes

  1. Filtrar por lo equivocado: elegir las 2 primeras características que ves en vez de las más restrictivas.
  2. Buscar el microbio perfecto: uno que arregla un atributo pero rompe otro es peor que uno “promedio” que equilibra todo.
  3. No llevar los promedios: si no los vigilas en el pool, en el tratamiento te toca hacer toda la aritmética con el reloj encima.
  4. Leer mal el rasgo deseado: es colectivo. Basta con que uno de los 3 lo tenga; no descartes microbios solo porque no lo traen.
  5. Optimizar una sola cosa: cumplir un rango perfecto mientras se cuela el rasgo no deseado.
  6. Ir ciego al reloj: repartir 10-10-10 y quedarte sin tiempo en el sitio 3.
  7. Saltarte el tutorial: no tiene tiempo. Úsalo para leer las reglas y anotar lo esencial antes de que parta el reloj.

Cómo practicar con el simulador

  1. Juega primero en modo aprendizaje, donde ves en vivo qué calza y por qué.
  2. Pasa al modo test con el reloj completo, como el día real.
  3. Apunta a bajar de unos 12 minutos por sitio a cerca de 7.
  4. Después de cada partida, revisa por qué tu combinación funcionó o falló, no solo el puntaje.
  5. Entrena el promedio mental de 3 números del 1 al 10 hasta que te tome segundos.

Una guía estima que 10 a 15 sitios de práctica bastan para dejar el flujo en automático.

Fuentes

McKinsey no publica las reglas ni el puntaje, así que las cifras vienen de sitios de preparación (varios venden cursos) y no siempre coinciden.